martes, 19 de febrero de 2008

El Poeta

Despertó el poeta
en regazo de un suelo lejano.
Desperezándose en versos
de dulces aromas:
café/canela/miel,botones de geranio.

(Rugientes gargantas
de cinco volcanes exhalaron al viento
-de aquel enero-
lluvias de artificio
por el recién llegado.
...................................
En tiempos distintos,
en otra geografía,
se escucha
su sonora voz de victoria,
entre ríos y siete colinas.

Y ese mágico perfume
que exhala su poesía,
invade nuevos espacios:
trepa por las rejas,
se cuelga de las ventanas,
inunda las galerías.

Traspasa sutilmente
la altitud de la noche robando luceros.
Rodaja la luna
y descascara estrellas...
con cada una de sus cincuenta
ramas florecidas.

2 comentarios:

Julio Díaz-Escamilla dijo...

"Rodaja la luna
y descascara estrellas...
con cada una de sus cincuenta
ramas florecidas."
Hermosa metáfora para rematar el ramillete de imágenes logradas en el poema.
¡Estupendo!

Lucía Giaquinto dijo...

Muchas gracias Julio por tu generoso comentario. Aunque ahora se le ha sumado una más, a las cincuenta ramas florecidas - Una nueva rama repleta de pujantes botones, algunos ya florecidos y otros tantos prestos a florecer, a través de la magia de tu magnífico verbo.

Lucía